Se han ¨lidiado¨cuatro toros de Lagunajanda, uno de Martelilla (2º) y uno de Casa de los Toreros (3º), muy justos de fuerza y muy deslucidos. La presentación, aceptable, después de lo visto en la temporada valenciana.
En su primero Anibal Ruiz ha estado muy bien. Si bien es que con el capote poco ha podido lucir, mas que nada por la flojedad del toro, se lo ha hecho todo con mucha suavidad y gusto.
En la muleta ha dado una lección de cómo colocarse, cruzarse, ligar y estar siempre en su sitio.
Faena muy aseada y de la que en Madrid hubiese gustado mucho, al igual que ha pasado en Valencia.
Cuidando mucho al toro, muy valiente siempre y templando la embestida. Mató bien y se le concedió la muy merecida oreja. Un torero que intentaré seguir.
En su segundo fue otro cantar. El viento, la lluvia, las miradas del toro y algún que otro cabezazo no le dejaron estar del todo a gusto, aunque la verdad que poco se podía hacer ante semejante ejemplar.
Ahora viene la actuación de Juan Ávila, del cual me esperaba bastante y me ha dejado decepcionado totalmente.
En sus dos toros, con el capote, fatal, muy despegado, enganchándole siempre, tirando muy fuerte e incluso perdiéndolo en varias ocasiones. En la muleta ha dado toda una lección de cómo NO se debe torear.
Despegado, fuera de cacho SIEMPRE, al hilo, sin cruzarse, enganchándole TODAS las veces la muleta, con la muleta enrrollada, desconfiado, sin saber que hacer…
En fin, JAMAS me hubiese gustado hablar así de este torero, pero yo de él me pensaría volver a vestirme de torero.
Ha perdido todo el crédito que tenia. Lo de matar mejor ni lo menciono. Huyendo y pasando lejos del toro, para salir corriendo, en las que el toro le hizo hilo y apunto estuvo de ser cogido, en tres ocasiones.
Ni Curro Romero, en sus peores momentos.
Pero ¿sabéis lo peor?
Que en la crónica de un portal taurino lo ponen bien y mañana, su pueblo(que era media plaza)le darán una palmadita en la espalda y le dirán que ha estado bien, que los toros no sirvieron y que el tiempo no acompañó.
Una mala tarde la puede tener cualquiera, pero este no fue su caso. Difícil será ver que algún día sea algo en este difícil mundo. Aún así le deseo toda la suerte del mundo y que recupere, por lo menos, las ganas de ser torero, porqué hoy no las tenía.
Del tercer espada, Gabriel Picazo, poco que decir. Si bien es verdad que tiene muy buen gusto y torea bonito, hay que ponerle ganas y arrimarse un poquito más y sobre todo que no te enganche ni te desarme 3 veces en una misma faena.
Aun así es otro torero que puede funcionar si pone un poco más de lo que les ha faltado a los tres, raza y ganas(exceptuando al almeriense Ruiz Manuel en su primero)
La lidia y la suerte de varas, cómo ya viene siendo tónica habitual, muy mal. Destacar algún par suelto y la brevedad al poner banderillas debido al tiempo. Cómo no, el buen hacer y los quites providenciales de Domingo Navarro.
Sinceramente, creo que la corrida, sin ser nada especial, era para arrancarles más de una oreja.
Y así termina la temporada valenciana 2008, una temporada para olvidar cuanto antes.
El premio a la temporada se lo debería de llevar el Doctor Zaragoza por salvarle la vida a Pedro Marín.
Ojalá que el año que viene, los empresarios hagan algo por la afición. Valencia se merece mucho más.
Iván Colomer


