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Tag | Feria de San Agustín

3ª Feria de San Agustín

Publicado el 07 Septiembre 2009 by Redacción | Comentarios (0)

Tercera de Abono. En los tendidos casi tres cuartos de plaza. Se lidiaron toros de la ganadería de Núñez del Cubillo. , desiguales tanto en presentación como en juego, destacando sólo los lidiados en 4º y 5º lugar por su nobleza, aunque terminaron rajándose.

Enrique Ponce, de marfil y oro. Estocada en su primero (oreja). En el cuarto estocada (dos orejas)

El Fandi, de grana y oro. Estocada algo tendida en su primero (ovación). Estocada casi entera y dos descabellos en el quinto (oreja).

José María Manzanares, de azul y oro. En su primeo media estocada tendida y cuatro descabellos (ovación). En el sexto, gran estocada (oreja).

En la tercera corrida de la Feria de San Agustín se cerró la terna con la presencia in extremis de Enrique Ponce, que repetía de este modo tarde. Y es que, tras dos cogidas inoportunas se pudo cerrar un cartel en el que en un principio estaba anunciado el sevillano de la Puebla del Río, que tras su percance sufrido en San Sebastián de los Reyes, la vacante se le fue ofrecida por la empresa al local Curro Díaz que a su vez tras la cogida en la tarde anterior la vacante finalmente recayó en el torero jienense de adopción Enrique Ponce.

Así pues, ante esta nueva oportunidad que se le presentó Enrique tuvo la opción de resarcirse de su actuación en la tardes del Viernes en el mismo coso, y en la cual no pudo dejar cuenta de la triunfal racha en su magnífica temporada al irse esa tarde de vacío por culpa de sus enemigos.

Enrique Ponce, anduvo el de Chiva bien con el capote al recibir al primero de su lote, verónicas pausadas y con buen gusto. Ya con la muleta y en los terrenos de tablas tras rajarse el toro, Ponce tiró de profesionalidad y pudo sacar varias series sin mucho sometimiento aunque con mucha solvencia a pesar que el toro arremetía hacia los adentros, así que aprovechando las envestidas al hilo de las tablas y con una suficiencia pasmosa puedo sacar una serie en redondo como epílogo a su faena. Mató a este toro Enrique de una buena estocada que resulto muy eficaz. Los tendidos pidieron la primera oreja de la tarde y que la presidencia no tuvo más remedio que otorgar.

Con el segundo ejemplar que le había correspondido en suerte, un toro muy noble y que terminó rajándose, Enrique dejó patente del arte que atesora. Tras haberlo recibido de forma aseada por verónicas con el capote, en la muleta se fue acoplando poco a poco, se fue fraguando una faena de menos a más, decorosa, con maestría y elegancia. Fundamentó su faena con ambas manos y con series cadenciosas, los molinetes y los cambios de mano con gusto. En el epílogo de su faena, los trincherazos y los doblones tuvieron buen son. Con los tendidos agradecidos por el remate de faena Ponce dejó una muy buena estocada que hizo que los dos apéndices de su antagónico fueran a parar a sus manos.

David Fandila “El Fandi”, vino a Linares el granadino con muchas ganas de agradar y dispuesto a todo, de ahí que no lo dudo ni un momento y recibió a su primero con una larga cambiada. Ya con las banderillas estuvo en su línea, sobrado estuvo con los rehiletes a pesar de que el toro se fue quedando parado. Así quedó constatado en el tercio de muleta, donde el toro fue cada vez quedándose más parado por la falta de fuerzas, de tal modo fue imposible sacarle series completas, y los pases sueltos sin ligazón no llevaban a ningún lado. Tomó la espada “El Fandi” y finiquitó al toro de una estocada algo tendida. Escuchó palmas para premiar su disposición.

En el quinto de la tarde, un toro muy noble e incansable en su embestida, sin duda el mejor del encierro. Y con las condiciones que apuntaba el de Núñez del Cuvillo, “El Fandi” anduvo bien con el capote llevando por chicuelinas el toro al caballo. Vistoso quedó el quite por Lopecinas. En banderillas y aprovechando la movilidad del animal puso hasta cuatro pares de banderillas, espectacular en ese tercio. El tercio de muleta pintaba bien, y el caso es que el de Granada no se hartó de dar pases, por ambos pitones y con remates variados, si bien, a la faena le faltó profundidad, torería y hondura para aprovechar la calidad de “Galiano”, que así se llamaba el astado, así pues, al fin quedó compuesta una faena con multitud de pases y remates, una faena más cuantitativa que cualitativa que quedó rematada con la espada por media estocada, le hizo falta usar el descabello una vez para doblar a un toro que se tenía que haberse, al menos, arrastrado desorejado al desolladero.

José María Manzanares se encontró con un ganado que no pudo ayudarlo en demasía. El alicantino estuvo por encima de los toros. Su primero fue un toro manso y reservón, el alicantino pudo sobreponerse a la incierta y complicada embestida del astado, y base de tirar con mano baja pudo someterlo en la muleta. A base de tragarle mucho pudo Manzanares hacer embestir a un toro que en ningún momento quiso pelea. Así que el menor de la saga construyó una faena de mérito, robándole pases al manso astado de forma laboriosa, ya con el toro totalmente rajado en tablas pudo sacarle unos naturales muy meritorios. Con la espada instrumentó que no le fue suficiente, y tras cuatro descabellos perdió toda opción al triunfo, aunque quedó patente es esfuerzo y tesón puesto sobre la arena y así lo reconoció los tendidos al hacer que diestro saliera a saludar desde el tercio.

Con su segundo enemigo, el alicantino se volvió a topar con un toro al que tuvo que sacarle pase tras pase y puso todo prácticamente el alicantino para hacer pasar al toro por el engaño, ante la falta de continuidad en la embestida de su enemigo. A base de tesón y fe pudo sacarle series con mucho peso por ambos pitones, muletazos profundos y de buen trazo. La faena la remató el alicantino con una estocada espléndida que le sirvió para cortar una oreja.

Juan Carlos Gómez

2ª Feria de San Agustín

Publicado el 05 Septiembre 2009 by Redacción | Comentarios (0)

Segunda de Abono. Se colgó el cartel de “No hay billetes”. Se lidiaron astados de la ganadería Salamantina de “El Pilar” y un sobrero en segundo lugar de “El Tajo y la Reina” (Joselito). En general de buena presentación para el coso linarense, que al menos ayudaron a los toreros, aunque mansearon. El que se lidió de Joselito, bien presentado, tuvo movilidad pero terminó rajándose en tablas

Finito de Córdoba, catafalco y oro. El primero se echó tras un pinchazo (pitos). En el cuarto, tres pinchazos, escuchó tres avisos (bronca). En el sexto que correspondía a Curro Díaz y que no pudo lidiar por ser herido, media estocada (tibias palmas).

José Tomás, de rosa palo y oro. Estocada (dos orejas). En el quinto, estocada (dos orejas).

Curro Díaz, de rojo grosella y oro. En el tercero y único que mató, estocada (dos orejas).

En la segunda de abono del ciclo linarense, lo único que sobró fue el calor sofocante que imperó durante la tarde y menos mal que hubo dos toreros que pusieron sobre la arena del coso de Sta. Margarita tanto honor y verdad, que actuaron como bálsamo refrescante en los tendidos. Tarde en la que pareció que después de 62 años, la figura del maestro Cordobés se volviera a vestir de rosa palo, o bien de rojo, y prosiguiera dando forma a su leyenda.

Y es que hubo dos toreros como José Tomás y el local Curro Díaz que hicieron grande el toreo, el del Galapagar estuvo majestuoso, más en el quinto que en el segundo de su lote. El Linarense Curro Díaz, en el primero de su lote y a la postre el único que pudo estoquear, al ser cogido de forma aparatosa por el sexto, puso ante su afición y como buen anfitrión el toreo desmayado, abrochándose el toro a la cintura como prolongación del fajín y dando buena cuenta del arte que atesora y que tanto es elogiado por los auténticos aficionados.

Finito de Córdoba, que al parecer se acordó de la tarde del 2007, donde con los mismos acompañantes de cartel tuvo que lidiar tres toros, ya que en la tarde de hace dos años fue José Tomás el que no pudo lidiar al segundo tras quedar herido en su primer toro. El caso es que se volvió a repetir el resultado de ese año, pasó por Linares con más pena que gloria, y mira que tuvo material donde tomar apuntes para pensar en dejar de ser simplemente un paisano más de aquel que 62 años atrás anduvo por ese mismo ruedo con otros aires de grandeza, lo de califa se le queda demasiado grande al paisano contemporáneo del gran Manolete, de ahí que realmente Finito de Córdoba puso únicamente la nota geográfica conmemorativa del verdadero califa, ese que sí lo fue y por siempre será, aunque para ello tiñera de rojo la arena que este Finito, por decoro no debería pisar, salvo que ponga en práctica los apuntes que desde el burladero de matadores pudo tomar viendo a sus compañeros de cartel, y más, sabiéndose director de lidia, tres toros son muchos si además no se matan, en fin, lo de Finito de Córdoba, más pena, mucha más pena que gloria.

José Tomás, en su primero bis, que a la postre resultó ser el sobrero de la ganadería de Joselito, tras partirse el pitón el de la ganadería que se anunciaba en el cartel, no pudo lucirse con el capote. Anduvo con suficiencia el madrileño, aseado, y pulcro con la muleta. La faena que se fundamentó sobre el pitón derecho, ya que por el pitón izquierdo se colaba, tuvo series ligadas si bien les falto reposo entre pase y pase. Cuando su antagónico se decidió rajarse e irse al hilo de las tablas llegó la hora de rebobinar la película del NODO del año 1947 y José Tomás se dispuso a crear arte con unas manoletinas tan ajustadas que hasta el mismo Manolete no tuvo más remedio que aplaudir desde el palco de la gloria. Ya con los tendidos enfervorecidos entró a matar dejando una soberbia estocada. Paseó por el anillo los dos apéndices.

En su segundo toro, quinto de la tarde, que salió suelto en el capote, que se lo pensaba antes de tomar el engaño y dudaba, estuvo José Tomás con majestuosidad, tras un buen quite por delantales. Ya con la muleta y por el pitón izquierdo aguantó lo indecible, embarcando al toro en el engaño y llevándolo con una quietud y valentía de la que hace sudar a los tendidos, rematando las series con trincherillas y pases del desprecio. Si mover las zapatillas fue instrumentando tanta tras tanda con la mano de la verdad, cuajando varias series aseadas, insultantemente pulcras y rematadas en los terrenos que le maestro marcaba, de nuevo con el fervor en los tendidos instrumentó una estocada majestuosa. De nuevo desorejó el de Galapagar a su enemigo.

Curro Díaz, atesorando maneras, saber estar y buen gusto dio la talla en su coso, ante su gente y estando a la altura de su antecesor, que no era fácil ni mucho menos, y más sabiendo la escasez de tardes que acumulaba el espigado Curro . En el capote sufrió una voltereta sin consecuencias lanceando de recibo a su primero en suerte. Se repuso tras el susto para con la muleta instrumentar pases de un alto contenido artístico. Con la mano derecha se forjó la faena, con desmayo, bajándole mucho la mano al toro, realizando unos cambios de mano primorosos, con quietud, ligando los pases de forma cadenciosa y sin dejarse tocar el engaño, rematando las series con trincherazos primorosos, pases de pecho muy ajustados, cargando la suerte. Con torería, tirando del manual del arte más decoroso y puro compuso el linarense su faena, siendo jaleado por sus paisanos en los tendidos haciendo el vano el refrán de que nadie es profesa en su tierra, porque Curro anduvo de verdad impecable. Con la suerte suprema dejó una estocada bien ejecutada y efectiva que le sirvió para que el presidente diera como premio merecido las dos orejas.

En su segundo toro, y de nuevo al intentar sujetar al toro de recibo con el capote, de manera incomprensible el toro cambio la envestida en el último momento para arrollar a Curro Díaz y propinarle un fuerte golpe en el pecho, fue una cogida muy aparatosa y que sembró el temor en los tendidos al quedar conmocionado e inerte el torero en el suelo. Por fortuna ya en la enfermería descartaron los peores pronósticos quedando todo en un fuertísimo golpe en el tórax, siendo posteriormente trasladado al Hospital de San Agustín para realizarle un análisis más exhaustivo.

Con gesto que hace aún si cabe más grande al de Galapagar, salió por el patio de cuadrillas en la despedida de su triunfal tarde en Linares, en lugar de la salir a hombros por puerta grande, por respeto a su compañero herido y que debió acompañarle en una tarde memorable, para ambos, para el toreo y para el aficionado.

Juan Carlos Gómez

1ª de la Feria de San Agustín

Publicado el 04 Septiembre 2009 by Redacción | Comments (18)

Primera de Abono. En los tendidos casi tres cuartos entrada. Se lidiaron toros de la ganadería de Juan Pedro Domecq. Toros desiguales tanto en presentación como en juego, corrida falta de raza y sin fuerza, destacando sólo el lidiado en 3er. lugar por su tener algo más de movilidad y nobleza que sus hermanos de camada.

Enrique Ponce, de azul turquesa y oro. Estocada en su primero (palmas). En el cuarto estocada desprendida y 3 intentos con el verduguillo (ovación)

Miguel Ángel Perera, azul turquesa y oro. En su primero estocada (palmas). Estocada en el quinto (oreja).

Cayetano, lila y azabache. En su primeo estocada desprendida y descabello (dos orejas). En el sexto, estocada tras pinchazo (palmas).

Se inició el ciclo taurino en Linares con un cartel que prometía espectáculo, con un maestro en figura desde hace tiempo, jiennense de adopción y otro que arrea de lo lindo, y así lo dejó ya constatado el Domingo de resurrección en Málaga ya en el inicio de la temporada, me refiero al extremeño, claro está. Y como suele ocurrir, cuando en una pelea una de las partes no quiere no habrá pelea ni amago de la misma, y en esta tesitura anduvo la tarde, toreros con ganas, dispuestos pero sin ninguna opción ante un ganado con falta de casta, sin fuerzas, y claro, al igual que en el reino de los ciegos el tuerto es el rey, en el reino de los de sin fuerzas el que se mueve algo se convierte en el material perfecto para tratar de agradar en una nefasta y aburrida tarde, de tal modo que Cayetano ante un enemigo que se dejó, exprimió al máximo sus opciones.

Cabe destacar como gesto emotivo, y como viene siendo tradicional en el coso de Sta. Margarita todos los 28 de Agosto a las 6.30 de la tarde, antes de que el paseíllo se descompusiera se guardó un minuto de silencio en el LXII aniversario de la muerte de Manolete

Enrique Ponce, ya con el primero de la tarde se topó Ponce con un toro muy justito de fuerzas de tal modo que ninguna opción tuvo para ningún tipo de lucimiento por más ímpetu que puso el valenciano y por más que lo intentaba cuidar, así pues nada se sacó de donde nada había, eso sí, de forma decorosa y tras una buena estocada se quitó del medio a un toro muy blandito que nunca le ayudó. El toro fue pitado en el arrastre.

Con el segundo ejemplar que le tocó en suerte, si bien parecía que iba a tener más movilidad, se volvió a repetir la misma escena de su primer acto, ganas y empeño y toro que se fue viniendo a menos hasta el punto que le de Chivas desistió de una faena sin emoción ni posibilidades para dejar impronta de su calidad. Tras sacarle alguna que otra tanda sin mayor lucimiento tomó la espada y finiquitó tras una estocada y tres intentos con el descabello. Al final el público premió el ímpetu Enrique y le premió con una ovación.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen. Cayetano, que se topó con un toro con algo de clase y algo de más movilidad que sus hermanos. Anduvo bien con la capa Cayetano, y dándose cuenta de que el toro podría ayudarle algo inició la faena por bajo alternando ambas rodillas en tierra. Después hubo alguna que otra serie buena con la mano derecha, siendo una serie en redondo por el pitón izquierdo lo mejor conseguido por Cayetano, además de los muy toreros remates por trincherillas. Con los tendidos en el bolsillo, Cayetano mató de una estocada desprendida además de un descabello, lo que le sirvió para cortar las dos orejas de su enemigo.

En el sexto, de nuevo volvió a torear bien a la verónica. El toro muy escaso de fuerzas no fue una buena pareja de donde sacar algo artístico, y tratando de cuidar a su enemigo en todo momento era imposible sacar lances destacables, y ya con el toro apagado por completo cogió Cayetano el estoque y mató de estocada tras un pinchazo anterior. Escuchó aplausos y saludó el desde el tercio.

Miguel Ángel Perera, con otro Juan Pedro sin casta, manso y al que no pudo dar fe de las ganas que está poniendo Perera por pisar fuerte en las cumbres del escalafón, así que ni por activa ni por pasiva el toro tomo el engaño, y con semejante ejemplar lo único que podía hacer el extremeño era acabar con el “regalito” lo antes posible, y así lo hizo tras una estocada. El público pitó al toro en el arrastre y premio a Perera con palmas.

Con el segundo de su lote, el quinto, Perera realizó un magnífico y muy variado quite, con chicuelinas, tafalleras y gaoneras. El inicio de faena con la muleta prometía, con un pase cambiado por la espalda, se veía que Perera más que justificarse quería irse paseando trofeos, pero la faena se fue apagando ya que el toro no terminó de romper y tampoco humillaba. Perera a base de sacarle pase tras pase y con cuidado de que el toro no se le marchase, compuso al final una faena que prometió más de principio de lo que al final resultó ser, y no por falta de ganas y de empeño de Perera. Mató de forma efectiva de una estocada y cortó una oreja que parecía imposible.

Juan Carlos Gómez

 

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