Cuando uno escribe no va con la intención de un picador leñero, ni de un viejo cascarrabias, ni de un crítico profesional de todos y todo sino que escribe tratando de hacer una línea separando la verdad de la mentira, en este caso, traducida al arte del toreo .
Sé que decepcionaré a muchos pero una de las verdades más grandes del toreo que se encuentra en activo no está bañado de poesía, ni sale en la prensa rosa, ni gusta a las modelos y bailarinas y , sin embargo, se ha ganado a pulso ser figura del toreo con el consentimiento de todos los públicos resultando ser una pieza fundamental en todas las ferias.

El torero del que hablo no es torero de Las Ventas, y tampoco es hijo adoptivo de Sevilla, y ni siquiera le ha dado tiempo a ser consentido de México. El torero del que hablo es de Murcia, bajito pero muy luchador, con las manos pequeñas pero de muy buen trazo, y corto de piernas , aunque sabe asentar la planta. Se llama Rafael, Rafael Rubio, “ Rafaelillo“ .
Su última hazaña la realizó en Francia, concretamente en Arles, plaza con denominación de origen torista. Allí conseguía cuajar dos toros imposibles de Miura.
Anteriormente ha conseguido triunfos en La Real Maestranza, en la plaza de toros de Madrid, en Pamplona y en territorio francés, entre otros lugares, siempre ante toros rebosantes de casta y fuerza, siempre por el camino difícil y nunca por atajos.
El torero del que hablo asienta los pies, torea de arriba abajo, carga la suerte y mete riñones, los lleva muy atrás y los remata en ese mismo lugar. Creo que decir esto es decir mucho y es decir la verdad .
Las figuras del toreo destacan por desarrollar una cualidad como nadie más sabe hacerlo. El arte no es precisamente la sustancia que tienen los muletazos del murciano. Arte es Morante, porque sabe aplicar la fragancia, la dosis, la proporción necesaria de perfume para que Sevilla caiga locamente enamorada.
La cualidad de Rafaelillo es la capacidad . Cualidad que permite al diestro sobreponerse a las circustancias . A veces de toro , otras de público , incluso alguna vez sobre condiciones atmosféricas inhumanas . Da igual . En los trés casos se impone la verdad , y aunque alguno le pese , de la verdad se escribe y se habla , se dibuja y se sueña , se llora y se ríe así como se disfruta y se paladea .
Personalmente pienso que el torero con más capacidad que al menos un servidor ha visto a sido José Tomás , pero dada la situación en la que nos encontramos con el diestro de Galapagar , que desde su reaparición se dedica a matar las corridas nobles y descastadas , hay que decir que Rafaelillo hereda este don , y lo aplica a la perfección y a día de hoy , a todos los toros .
Odio tremendamente que se pretenda ubicar a este torero en las corridas de los figuras. Sería lo fácil para todos. Lo difícil y al mismo tiempo entrañable, sería que fuesen los figuras los que viniesen a casa de Rafaelillo y matasen aquello que consideran alimañas amamantadas por el mismísimo diablo.
El toreo es efímero , y una cornada , una lesión o cualquier otra de estas circustancias nos privarían de soñar con lo que Rafaelillo hace en la actualidad . Por ello cerremos los ojos y soñemos con el toreo bueno , y de capacidad , con el que un murciano ,de pelo rubio , baja estatura y enorme grandeza nos hace vibrar.
Francisco J. Cabacas

