
El hecho de que un torero mate en solitario seis toros es una azaña muy repetida en la última década. Algo que me entristece como aficionado profundamente, y no por el sentido de tal acto de valentía , pues todo aficionado por muy duro que sea debe considerar los arrestos que un torero ha de tener para someterse a ese reto , donde no tienes cuatro pitones como enemigos sino doce , donde la responsabilidad de cortar las orejas es mayor que en otra tarde cualquiera y donde en definitiva todas las miradas están puestas en ti. Como digo , es un acto de enorme valentía , y nos guste más o menos , una fecha señalada en calendario taurino.
Ahora bien , en la última década hemos clasificado todas las encerronas símbolos de puro estoicismo , y deberíamos tener cuidado en gratificar los piropos que nuestros queridos figuras nos brindan. Realmente el toreo de hoy acoge estas gestas como pura rutina , pues creo que son todos los figuras ya los que se han encerrado con seis toros para salir su monotonía, como agradecimiento a su tierra o para aventajar a los que le siguen a su paso.
Una vez más afirmamos tristemente que las encerronas son un reflejo de que los figuras atienden al método fácil y se encierran con toros de “ garantías “ para que nada falle en este día tan especial, sin ambición ni hambre ni vergüenza torera.
Recuerdo con entusiasmo hace no mucho tiempo encerronas como la de Joselito o Uceda Leal , en Goyescas de Las Ventas , de esas en las que el aficionado tiene algo que ver. Pero ni los Castella , Talavante o Luque han llegado a alcanzar el nivel esperado en sus gestas . La clave , una vez más , está en el toro.
Realmente cuando leo en prensa taurina encerronas no me paro a mirar detalles porque pienso que será alguna pantomima de otro de los figuritas pero he de reconocer que el día en el que observe el cartel de la encerrona del ciclón de Jerez reconocí a la primera el mérito de la gesta que tendrá lugar en San Lucar de Barrameda.
La encerrona en cuestión es importante y está llena de interés por varios motivos . El primero de ellos porque Padilla no tiene necesidad de demostrar su valor puesto que es un torero que sino recuerdo mal la temporada pasada mató 7 de miura , 6 de victorino y 5 de cebada , eso para empezar . Además , el jerezano nos demuestra que no va por el camino fácil de cortar las orejas , sino que es fiel a su concepto y a su posición en el escalafón e incluye las ganaderías legendarias de Victorino Martín y Miura en el cartel.
También es satisfactorio para el aficionado que baje este brote de torismo a una plaza del sur , incluso una plaza de tercera categoría como en Sanlucar , aportando su granito de arena para solucionar la falta de variedad de encastes y por tanto cultura taurina que se vive en la zona .
Pero lo que más me atrae del cartel es el trofeo a mejor toro y mejor pullazo. El que se haga de las encerronas una corrida concurso es destacable puesto que conseguimos una mejor presentación y posiblemente juego del toro que se va a lidiar . El ganadero se la juega en la corrida y eso también es importante . Respecto al papel de la suerte de varas , espero ver una respuesta contundente de los gaviras , torrestrellas y compañía , tienen ahí su oportunidad de hacerse valer como ganaderías respetuosas y no como animales de compañía para el figura.
La esperamos con gran interés , una encerrona que invita al aficionado , una encerrona de las de verdad.
Francisco J. Cabacas
