Ciclo de conferencias taurinas Cátedra Sánchez Mejías
Publicado el 13 Enero 2010 by Redacción | Comentarios (0)
El ciclo de conferencias organizado por la Cátedra Sánchez Mejías de Comunicación y Tauromaquia comenzó ayer por la tarde con la ponencia del profesor Alberto González Troyano, que versó sobre los distintos estadios que tiene que atravesar una persona para llegar a convertirse en héroe. Todo héroe debe atravesar una serie de etapas. La primera es romper con el núcleo familia y cargarse de energía. La segunda buscar otros caminos con los que poder conseguir la meta. Y finalmente mantenerse como representante de un modelo de vida.
A lo largo de su disertación presentó varias conjeturas entre ellas que el propio Sánchez Mejías, tras la muerte de Joselito, ambiciona otras alternativas que le alejan del mundo de toro. Este hecho explica que tuviese las grandes relaciones con los miembros de la Generación del 27 y que leyese en profundidad a Freud.
Además, se planteó el paralelismo entre la figura de Sánchez Mejías y la figura de Juan Belmonte: ambos huyen del la ley paterna, ambos se codean de los intelectuales de su generación, ambos tienen inquietudes que van más allá del propio arte del toreo. Sin embargo, como toreros les separó una gran distancia.
Al final se abrió un turno de palabra y los asistentes pudieron transmitir sus comentarios al profesor Alberto González Troyano, que respondió con gran elocuencia a las distintas preguntas.
Esta tarde continúa el ciclo de conferencias que se extenderá hasta el mañana jueves. Hoy tendrán la palabra a partir de las 20.00 horas, el doctor en Sociología, Pedro Romero de Solís y el doctor en Periodismo, Juan Carlos Gil. Ambos profundizarán con sus intervenciones en la figura de Sánchez Mejías como periodista taurino y durante su estancia en Nueva York.
Acerca de Miguel Ángel Perera
Publicado el 24 Marzo 2009 by Redacción | Comentarios (0)
Quizás es verdad que Miguel Ángel Perera empieza a exigir como figura del toreo cuando acaba de empezar en el difícil mundo del toro. Lleva un cuarto de hora en esto, como se suele decir. Pero también es verdad que no exige nada que no se haya ganado en el ruedo. Se quedó fuera de Valencia y Sevilla por exigir lo que se merecía y lo que se ganó con sangre el año pasado y hacía el paseíllo en Castellón con la “necesidad” de triunfar para no dar la razón a los empresarios de las primeras ferias del año y a aquellos que le empiezan a ver como un torero soberbio, prepotente y caprichoso.

Miguel Ángel Perera
Miguel Ángel Perera, hace unos años, formó parte de una nómina de toreros jóvenes, esperanzadores y que caminaban hacia los primeros puestos del escalafón. Con el tiempo Cesar Jiménez, Eduardo Gallo, Matías Tejela e incluso José Mari Manzanares se han quedado a la sombra, en mayor o menor medida, del diestro extremeño. Poco a poco ha ido depurando su concepto del toreo, el cual ha ganado en pureza, largura, empaque y profundidad.
Convencido de la excelente y magistral temporada que realizó el año pasado, empezó el año exigiendo como figura y el premio a su temporada pasada ha sido quedarse fuera de Fallas y Feria de Abril de Sevilla, donde afirmaba que si algún torero merecía estar en la capital hispalense el Domingo de Resurrección era él. No le faltaba razón. Es una pena que por desavenencias en los despachos, plazas y públicos importantes de primera se vayan a quedar sin ver a uno de los grandes alicientes de la temporada.
De momento, ya le han visto en Castellón. Su balance ya es conocido por todos. Perera sigue con el mismo concepto puro del toreo que le encumbró el año pasado y convencido de que actúa tan bien en la plaza como fuera de ella, siempre rigiéndose por la rectitud y la sinceridad.
Esperemos que los toros y la suerte le acompañen y la rectitud y la sinceridad de Perera no se le vuelvan en su contra.
Iván González López
¿Por qué existen los encierros?
Publicado el 05 Marzo 2009 by Redacción | Comentarios (0)
En estos días en los que vemos por la TV los encierros de San Fermín que tanto le gustaban a Hemingway, es posible que mucha gente crea que siempre ha ocurrido que los toros que saltan al recorrido de un encierro han sido traídos hasta los corrales de los que salen con camiones para después ser soltados como lo hacen hoy en Pamplona, sin darse cuenta que los encierros son una consecuencia de la lidia. Asumiendo que esto no siempre ha sido así ¿Por qué existen los encierros?

Lo que hoy se conoce como encierro no es más que la consecuencia lógica del traslado de los toros que van a ser lidiados desde la finca a la localidad en fiestas. Antiguamente no había camiones en los que transportarlos como ocurre hoy día, por ese motivo eran los vaqueros de las fincas montados a caballo o las gentes de la localidad que compraba dichos toros quienes los trasladaban desde estas hasta el lugar en que iban a ser lidiados. De este modo, cuando se aproximaban a las calles, la gente que un principio sólo miraba, empezó a correr delante de los toros.
Con el paso del tiempo y el avance de la técnica, aparecieron los camiones destinados a transportar ganado, de modo que se hacia inútil el traslado de las reses a caballo, pero la tradición estaba tan arraigada que se optó por: bien soltar dichos toros desde el camión que los transporta por una determinada calle del pueblo, bien soltar el ganado en corrales construidos a tal efecto para después abrir dicho corral y propiciar el encierro como lo conocemos hoy en Pamplona.
A Pamplona acuden estos días miles de personas, pero no solo de Pamplona vive el hombre. Para quienes sientan curiosidad por este tipo de actos sociales o simplemente quieran conocer alguno pasando un fin de semana en un pueblo en fiestas conociendo el lugar, las costumbres y la gastronomía de la zona, dejo una relación de lugares que por su idiosincrasia resultan especialmente interesantes, tanto para el que participa como para el aficionado que va a ver, conocer y disfrutar con la gente del lugar:
San Felices de los Gallegos (Salamanca): Para mi tienen, quizá, las mejores fiestas que conozco. Fronterizo con Portugal, este pequeño pueblo medieval se caracteriza por calles estrechas y un castillo desde el que se domina una basta extensión de terreno. En este enclave y en una plaza digna de ver construida, todavía hoy, con carros de labranza a los que se sube la gente, se desarrollan encierros y capeas el segundo fin de semana de mayo, en el que se celebra El Noveno, curiosa fiesta, nombrada de interés turístico Regional, que explicaré mas adelante, pues merece articulo a parte.
¿Qué es el toreo?
Publicado el 03 Marzo 2009 by Redacción | Comentarios (0)
Como el titulo de este artículo habla por sí solo, me ahorraré presentaciones e iré directamente al grano. Este es el primero de 3 artículos escritos para todos los que alguna vez se han parado a pensar qué son las corridas de toros o se ha planteado el porqué de todo lo relacionados con el mundo del toro, pero especialmente está escrito para aquellos que se no saben qué se aprecia en una corrida de toros y qué elementos hacen que una plaza como las Ventas se llene hasta la bandera por San Isidro. En estos días en los que parece que son muchos los detractores de este espectáculo, considero que uno de los problemas principales de muchos de quienes critican o se mantienen indiferentes ante estos eventos es el desconocimiento sobre ellos.

En este primer artículo explicaré qué es el toreo, pues evidentemente si algo no se conoce, malamente se puede valorar y mucho menos puede llegar a gustar. Intentaré mostrar el significado y contenido desde un punto de vista tanto artístico como cultural de una de las profesiones más arriesgadas, el toreo, llena de matices.
En el segundo de los artículos, titulado “Cultura vs maltrato. La cuestión moral de la fiesta” trataré los temas que de un modo u otro han estado en los medios de comunicación sometidos a debate por unos y manoseados por otros. Lo haré desde una óptica constructiva y sosegada, algo que muchos de los detractores de la Fiesta no hacen, a los cuales por sus comentarios les conoceréis.
En el último artículo, que llevará por título “La tauromaquia en el siglo XXI. Adaptación a nuestros días” consideraré aspectos que creo que deben cambiar de cara al futuro con el fin de adaptar la fiesta de los toros a la actualidad.
Sin más preámbulos, comenzamos.
Como brevísimo apunte histórico y a grandes rasgos, los primeros indicios de la tauromaquia datan de la edad de bronce. Muy después, en el siglo XVII aparecen hombres procedentes del pueblo llano y no de la nobleza, que por su estilo, valor y simpatía eran solicitados para enfrentarse con dichos animales en actos multitudinarios, donde era el mismo público quien premiaba o no las actuaciones de estos. El toreo es por tanto el espectáculo democrático por excelencia. Un espectáculo tan llamativo y real que aparte de haberse convertido en una tradición es un rasgo cultural tal que ha calado en nuestro idioma tomando forma a través de expresiones como “coger el toro por los cuernos”, “conocer el percal”, “apretarse bien los machos”, ”dar largas a alguien”, “tener mano izquierda”, “estar para el arrastre”, “ponerse el mundo por montera”, “hacer novillos”, “marcarse un farol” o “echar un capote (a alguien)” entre otros.
Para explicar la definición desde el punto de vista artístico, evocaré una frase acerca del futbol que es bastante típica. “No sé porqué te gusta el futbol ¡Si son 22 tíos en calzoncillos corriendo detrás de un balón!”. Esa frase es un comentario simplón que deja de lado todo el conjunto de reglas y matices que se valoran en un buen partido, soslayando tanto los detalles individuales como el juego de conjunto que puede hacer cada equipo. Y es que eso es precisamente de lo que disfruta el buen aficionado al futbol. Con el toreo pasa algo parecido, lo cual como en el caso anterior lleva a comentarios simplones motivados por un desconocimiento que no permite valorar lo que realmente ocurre en una plaza un día de feria a las 6 de la tarde.
Hay que tener en cuenta que una corrida de toros es un espectáculo cultural en el que un hombre y un toro se enfrentarán cara a cara. El toro cuenta con su fuerza, tremendamente superior a la del hombre; y su peso, más de 500 Kg. Por su parte, el hombre cuenta con su inteligencia y una tela, la cual debe manejar a fin de dar muerte a dicho animal sin que este se la dé a él y todo, creando belleza plástica. Sin embargo y al contrario de lo que muchos piensan, el hecho de dar muerte al toro no es el objetivo prioritario del toreo, ya que ante este escenario, el torero debe además proyectar belleza plástica y hacer que el público que está en el tendido sienta lo que él está sintiendo. Así, a diferencia de cualquier otro arte como puede ser la pintura, en el toreo hay que tener cualidades para ello pero además estar dispuesto a arriesgar la vida. Además el matador debe entender al toro, pues no todos son iguales ni se comportan de la misma manera, al cual debe enseñar durante la faena cómo hacer determinadas cosas a fin de lograr dicha expresión plástica. Para lograr eso, el toro debe tener nobleza, fuerza y entrega. Si es así, el torero triunfará y el toro puede ser indultado y salvar su vida.
Lo que se aprecia es la belleza plástica; lo que se valora, los matices. Me explico. Cuando un torero está en la plaza frente a un toro, ya sea con capote o con la muleta, lo que llama la atención es la belleza plástica de la danza que tiene lugar entre el toro y el torero. El contraste entre el cuerpo recio y musculoso del toro con una cabeza y cuello fuertes terminados en 2 finas astas, frente a la delicadeza comparada con este que el torero adquiere enfundado en un traje (muy femenino) del siglo XVIII, el traje de luces. Cómo este es capaz de evitar y canalizar la fuerza del cuadrúpedo con leves y a la vez elegantes movimientos de una simple tela logrando que en muchas ocasiones, esa animal que podría causarle la muerte, pase a escasos centímetros de su cuerpo.
Para muestra un botón.
Quite de Sebastián Castella. Quietud con el toro pasando a escasos centímetros de él. Peligroso juego con el toro.
El Juli en Nimes. Creo que es de lo mejor que he visto nunca con el capote.
Talavante por Gaoneras en La Méjico
Madrid. Año 1996. “Pique” entre Joselito y Ponce. Variedad Vs. Perfección.
Con eso como base artística, lo que se valora en el momento de evaluar las diferencias entre un torero y otro o entre una buena o mala faena, son los detalles. Tanto generales como particulares. Un torero lo hará bien si en general tiene soltura con el manejo de los trastos y la sucesión de pasos que debe llevar a cabo aparecen estéticamente fluidos, y no forzados o a trompicones. Una condición indispensable para lo anterior es el valor. Si un torero no tiene valor, nunca podrá expresarse con belleza pues sus movimientos serán torpes y antiestéticos. Como detalles particulares se aprecia el estilo de cada torero, el repertorio con capote y muleta o la entrega. Además de esto un torero debe cuidar, entre otros detalles, no torear con el pico (el extremo) de la muleta y no dejar que el toro alcance el engaño, en cuyo caso además de antiestético este aprendería que detrás no hay nada, dejando de asistir a este y dejando de embestir. Detalles como esos y sobre todo matar bien es lo que se valora a la hora de dar triunfo o no a un torero. Y es que en una corrida de toros no sólo se va a ver, sino también a valorar y a juzgar. Como dijo Tierno Galván, “el espectador de los toros se está continuamente ejercitando en la apreciación de lo bueno y de lo malo, de lo justo y de lo injusto, de lo bello y de lo feo”.
Como es imposible mostrar en un solo artículo todo lo relacionado con la Fiesta de los toros, recomiendo a quien esté interesado en saber más sobre el tema, la enciclopedia taurina “Los Toros. Tratado técnico e histórico”, conocida popularmente como El Cossio, dirigida por el académico José María de Cossío. En Internet se puede aprender bastante a través de la serie “Piel de Toro”, que se encuentra en Dayilimotion, que cuenta por capítulos de forma amena cada uno de los aspectos que componen y rodean a la Fiesta de los toros.
Enrique Conde Gil
Novillada en Chapin (Jerez)
Publicado el 21 Septiembre 2008 by Redacción | Comentarios (0)
Agradable tarde de toros en la plaza de toros de Chapin. Con lleno en los tendidos, se han lidiado 5 añojos de Badía Hermanos, de procedencia Villamarta, desiguales de juego, destacando el noble 5º y siendo el 3º el menos bueno por su falta de fuerzas.

Con los trastos destacó el algecireño “El Paquera”, en las que destacaron su toreo hondo y su forma de andar por la plaza.
Con el capote estuvo bien, parando primero al novillo y después dándole dos lances y una soberbia media. Con la muleta, el novillo era muy gazapón y pegajoso, pero el le plantó cara, dejando la muleta por delante y pegando buenas tandas, en las que destacaron las de la mano zurda. Ala hora de matar, el novillo no paraba quieto y después de colocarse y de venirse el animal dos o tres veces, en una vez que se le vino le pego una buenísima estocada, estirando el brazo a ultima hora, y tardando mucho el novillo en echarse. Después de dos avisos esperando a la caída del añojo le fueron concedidas dos merecidisimas orejas.
Jose Manuel Monje, estuvo normal con el capote dando una media buena. Con la muleta estuvo un poco acelerado, pero aun así le dio alguna tanda buena por el pitón derecho del novillo mas grande de la tarde, tras unos pinchazos y una media estocada, recogió una ovación.
Carlos González, le cogió el añojo en el segundo lance, por el pitón izquierdo, por lo que poco se lucio con el capote. Ya con la muleta, basó la faena en el pitón derecho, pues por el izquierdo parecía que se acordaba del revolcón con el capote. Dio tandas conectando con y el publico y componiendo muy bien la figura. Tras una estocada y diversos pinchazos saludo desde el tercio después de una petición.
Miguel Angel Villalba, le toco el garbanzo negro del encierro. Salió a la plaza andando casi y en un principio parecía congestionado, pero lo que pasaba es que tenia nulas fuerzas. El chaval estuvo breve con el capote, no se le pusieron banderillas y con la muleta, la faena no era posible ni a media altura porque el novillo se derrumbaba.
A mitad de faena, un banderillero le corrió para atrás con una muleta sin darle pases, y eso parece que le vino bien al añojo. Seguidamente salió otro chaval de la escuela de Jerez, a darle algunos pases al novillo, como si fuera un tentadero.Una ultima vez se derrumbó y no pudo levantarse mas, por lo que fue apuntillado.
Daniel Crespo, le toco el mejor añojo de toda la tarde, un animal noble y obediente con el que el chaval estuvo bien, pero sin conectar con los tendidos. Con el capote se pudo estirar en dos verónicas y una buena media. Con la muleta compuso bien la figura y toreo bien, pero sin conexión con el publico asistente. Tras varios pinchazos y una media le dieron una ovación.
Juan Casas
Plaza de toros de la Escuela de Tauromaquia de Jerez (Chapín), con lleno y temperatura agradable.
Novillada en clase practica de la ganaderia de Hermanos Badía, de encaste Villamarta, de juego desigual, destacando el 5º.
Jose Manuel Monje- ovación
Carlos González – ovación
Miguel Angel Villalba – ovación
Juan Antonio Arana ” El Paquera ” – dos orejas
Daniel Crespo – ovación
Don Julián
Publicado el 20 Septiembre 2008 by Redacción | Comentarios (0)

Siete orejas y un rabo. Nîmes, tarde cumbre, histórica, pera el recuerdo. Así ha festejado Julián López “El Juli” sus diez años como matador.
Fue el chiquillo precoz de la tauromaquia, el adolescente que llegó a liderar el escalafón, un estimulo que llenó plazas ansiosas por recrearse en las manos firmes del niño – torero. Pero el crío ha crecido, en años y mañas, ha madurado, ahora es profundo, paciente y sabio.
Recuerdo que la primera vez que le vi torear me turbo sobremanera. Rondaba el año 2000, a pocos de su alternativa. San Juan de Junio en Medina de Rioseco, durante el ya desaparecido Festival Taurino de los hermanos Peralta. La plaza a rebosar y un calor sofocante, y en el ruedo, sobre el albero, David frente a Goliat. Muy joven era El Juli, pero más era yo y sufrí mucho viéndole arrimado a los pitones del toro. Mucha congoja si, pero también admiración. Ahí estaba el niño, haciendo realidad sus sueños en este duro oficio. ¡Y yo que pensaba que eso de torear era cosa de hombres capaces, maduros, con manos fuertes que dominaran los fogosos embites! Y ahí le tenía, tan frágil de luces vestido, como un querubín de angelicales rasgos, ¡bendita inocencia infantil!
Volví a cruzarme con él la pasada semana en Valladolid. Abría cartel con sus apenas 25 años, precediendo a toreros de su misma quinta. Muchos años habían pasado desde entonces y el niño prodigio era ya uno de esos hombres. Atrás quedaban los años duros, de evolución frustrada, cuando toda la dureza y las exigencias de ese mundo amenazaban con hundirlo. Había abandonado el toreo bullicioso, el menos popular y luchaba por alcanzar la meta del perfeccionismo, de la hondura y la pureza. Se había enfrentado al retiro inesperado de José Tomás cuando ambos eran los pilares claves del toreo, y allí quedó solo, monarca gobernante en un ambiente hostil de aficionados exigentes, presidentes discrepantes y empresarios y ganaderos adversos. Diez años de gloria y de lucha que habían mellado en el diestro.
No jugo la fortuna a su favor el viernes en Pucela, topo con el peor lote, un primero con genio, que no bravura y un cuarto desrazado, sin clase. Anduvo el torero serio, preciso, con arrimones a su segundo, y eficaz con el que abrió plaza, pero fallo a base de aceros.
astima que no acompañaran los toros, pues me quede con ganas de disfrutar de la etapa madura del matador, la cual, estoy segura, ha desbordado esta tarde en el coso nimeño.
Y es que, como dijo Luis Nieto una vez en el Diario de Sevilla: “El Juli ya no es El Juli, es ya Don Julián”
Enhorabuena Maestro.
Patricia García Herrero
VENTA DE ENTRADAS
