El toreo del siglo XXI . Puro barroquismo . Puño de hierro en los gobernantes , pueblo sometido y rebelión de unos pocos que luchan por épocas pasadas . Épocas de romanticismo , de lleno en Las Ventas y trincherazos de un sabio. ¿Y los aficionados ? Pocos quedan. Y los que quedan , de todo . Unos van y vienen de las mansas corridas que carecen de vara y fiereza, conformistas en su paso por el mundo taurino . Otros añoran , y reclaman el toro de verdad y esas cosas pasadas de moda , de otro siglo , de un siglo romántico.

Como en el barroco , nobles que gobiernan , llaménse choperas o domecq, que no quieren ni oir hablar de un invento llamado Santa Coloma . Un toro fiero , cárdeno por lo general , de menos de 500 kilos , mirada aguda , ojos vibrantes y enorme personalidad.
Entre los soldados de los viejos tercios , un rebelde. Un tal Julián que confía en ese encaste que todos desconocen. Cree en él y mantiene la esperanza de colarlo en plazas de nombre , pero los gobernantes ponen diques demasiado grandes , y es que , en periodo barroco , nunca se sentaron a comer gobernantes y soldados y nosotros , !no íbamos a ser menos nosotros !.
Pues bien , joven soldado reencarnado en matador de toros , lleva su idea a otro país , otra cultura y otro concepto , y consigue convencer a otros dos soldados de nombre para que le acompañen en su viaje.
Pero ¿ Porque el Juli se empeña en este tipo de locuras , llevando la contraria a tantísimos empresarios y gente del toro que tienen por costumbre desterrar este encaste? Pues bien , se le ocurre porque es ambicioso , quiere más .
No es ni mucho menos un santo varón. Pero dadas las circunstancias de miseria y penumbra que nuestra fiesta vive , ¡ Que menos !.
El escenario perfecto . La plaza honda de Dax , con lleno de no hay billetes, era la elegida para la batalla . Tres toreros , Curro Diaz , El Juli y Miguel Ángel Perera lucharían contra 6 bravos toros de La Quinta , que en este caso representa la procedencia santa Coloma , de la parte de buendía , la de la embestida dulce del que sale bueno y las complicaciones del que sale peor .
La historia resultó gratificante, al menos para un servidor . Puesto que , incluso antes de ver la corrida en video , puedo afirmar que el resultado de la batalla no puede haber sido mejor . Pero ¿ Quienes ganaron ? Los chopera , Domecq , los fieros santacolomas o los valientes toreros.
Es posible que la narración en su abundancia de nombres les haya trastornado , pero el resultado es claro . Ganamos los aficionados . El sexto toro de la tarde , fue premiado con la vuelta al ruedo , por bravo , y el quinto resultó un gran toro . Y sus hermanos , bravos también, aunque en menor medida.
Creería estar en un sueño del romanticismo si el hecho de que embista un santa Coloma fuese un espejismo , como muchos quieren hacernos ver , pero no , no rotundamente , y me remito a que hace un més embistieron 6 de 6 en Valencia , también de la Quinta , entre otros festejos de idéntico resultado.
San Julián obró el milagro , y a él debemos de estar agradecidos , pues además de ser un gran torero , tiene la enorme capacidad de mostrar la capacidad de sus toros al respetable , algo que no está al alcance de todos.
En manos de los gobernantes queda la oferta . Puede que el toro que se anuncie sea un bombón que no llame la atención por su envoltorio , que no tenga los dichosos kilos pertinentes , incluso puede que carezca del metro entre los pitones que simbolizan el peligro , pero son un enigma , y debemos atrevernos a quitar el envoltorio y saborear el licor . Probemos , tenemos mucho que ganar y poco que perder. Hasta ese momento , gracias , por su afición , a San Julián y a Santa Coloma , por la preciosa ceremonia celebrada en Dax.
Francisco J. Cabacas
