Cuarta de Feria en el coso vallisoletano, en el que Morante de la Puebla y Sebastián Castella se han quedado solos ante el encierro de Domingo Hernández debido al percance sufrido en San Sebastián de los Reyes por el extremeño Miguel Ángel Perera.
En la primera parte del festejo no ha habido mucha tela que cortar debido a que los tres primeros toros han sido flojos y mansos, a excepción del tercero de la tarde que fue un toro más manejable. En el que abría plaza el banderillero Pepín Monje, de la cuadrilla de Morante de la Puebla, ha resultado herido grave en el momento que llevaba al astado al caballo y que le propinó una fuerte y fea cornada en el muslo derecho del banderillero.
A ese toro el diestro de La Puebla no pudo hacer nada debido a la falta de fuerzas. Abrevió pero nos deleitó con un sainete con el descabello. El tercero de la tarde, un toro muy bien presentado y con movilidad, pecó de falta de raza y fuerza. Que provocó que nada más comenzar la labor el diestro sevillano se fuese a por la espada, donde nuevamente no estuvo muy acertado.
Con el último de su lote, un toro sin trapío alguno, tampoco le pudimos ver lancear con el capote andando siempre a la deriva como si con él no fuese la cosa. Tampoco se acopló a esta res realizando una labor sin emoción a media altura y sin obligar a un toro flojo y con la embestida descompuesta. Otro sainete con el descabello fue el final de su gris actuación. Esperemos que en Salamanca tenga mejor día.
Ante el segundo, Castella ha realizado una labor valiente frente a un manso y desrazado animal de Domingo Hernández. Se mantuvo en sus trece desde el inicio de la faena y no quiso dejar escapar ningún momento de una importante tarde para él. Comenzó la labor tragándole al toro y dejando buenas series en redondo. En seguida el toro se apagó y por el lado izquierdo perdió toda la transmisión que había tenido en los tendidos. Tras un arrimón valeroso acompañado de un pinchazo y una estocada caída escuchó una ovación que pudo ser una oreja si hubiese acertado con los aceros.
El inicio de la faena del cuarto de la tarde, un toro de hechuras anovilladas, fue de escándalo gracias a los estatuarios con los que nos deleitó. Pero pronto cantó la gallina, terminó manseando dejándonos ver unas pocas arrancadas por el pitón derecho. Nuevamente la faena fue a menos por el lado izquierdo dejando buenos muletazos pero sin ligazón. Con un nuevo arrimón acompañado esta vez de un acierto con la espada le permitió cortar una oreja tras haber escuchado un aviso.
Al sexto toro de la tarde, un toro noble pero sin fuerzas, sin trapío y sin mucha transmisión. Pero apostó Castella por él. La tarde iba lanzada y no quería salir a pie del coso pucelano. Castella ligo buenas series en redondo, pero sin mucha calidad siempre hacia fuera y ayudando a un astado que no se acabó de entregar por el pitón zurdo. De nuevo con un toro apagándose se metió entre los pitones y ahí fraguó su éxito. Con una serie de pases que llegaron a los tendidos a los que metió en su labor al final y que los dejó pendientes para su manejo del estoque. No falló y corto una nueva oreja que la abría la puerta grande del coso vallisoletano.
Miguel Vegas
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Valladolid. Miércoles 9 de Septiembre. 4ª Feria San Lorenzo, Más de tres cuartos de plaza.
Toros de Domingo Hernández, desiguales de presentación, varios terciados, sin cuajo y mal presentados.
Morante de la Puebla, silencio tras aviso, silencio y bronca tras aviso.
Sebastián Castella, saludos tras aviso, oreja tras aviso y oreja tras aviso.




